Las semillas de lino, que son muy ricas en fibra, son muy recomendables porque influyen positivamente en la digestión y facilitan la evacuación intestinal.
De hecho, las semillas de lino, al igual que el psyllium, contienen una mucosidad que se hincha y se vuelve viscosa en los intestinos, lo que las hace excelentes para favorecer las deposiciones.
Se pueden consumir a diario e incorporar en multitud de recetas saladas o dulces. Se pueden añadir molidas al yogur, a ensaladas, sopas o incluso a carnes para darles un toque de sabor excepcional.
Al igual que las semillas de chía, se dice que las semillas de lino tienen muchos beneficios para la salud, además de un efecto laxante muy eficaz, pero deben consumirse en pequeñas cantidades.