
Contrariamente a la creencia popular, las garrapatas no solo se encuentran en los bosques: también pueden estar presentes en jardines, parques o en nuestras mascotas. Si encuentras una en tu piel, es importante saber cómo retirarla correctamente y evitar errores.
A menudo se piensa que las garrapatas solo son un problema durante largos paseos por el bosque. Sin embargo, estos diminutos parásitos pueden esconderse en un jardín, un parque o incluso en nuestras mascotas. Y cuando descubrimos una en nuestra piel, el pánico suele aparecer… ¿Debemos quitárnosla? ¿Usar algún producto? ¿Esperar? Mucha gente comete errores sin darse cuenta. Aquí tienes todo lo que necesitas saber para manejar la situación con calma.
Por qué las garrapatas son más peligrosas de lo que pensamos.

Las garrapatas, diminutas y casi invisibles, suelen pasar desapercibidas durante varias horas. Precisamente por eso son un problema: cuanto más tiempo permanecen adheridas, mayores son los riesgos para la salud.
El verdadero problema no es la picadura en sí, sino lo que la garrapata puede transmitir. Algunas garrapatas pueden portar bacterias que causan infecciones, de ahí la importancia de actuar con rapidez y eficacia. Afortunadamente, con las precauciones adecuadas, se pueden evitar la mayoría de las complicaciones.
Lo más importante que debes recordar: no entres en pánico, sino actúa metódicamente.
Cómo extraer una garrapata de forma correcta y segura

Este suele ser el momento de mayor estrés, pero en realidad, quitar una garrapata es sencillo si se hace correctamente.
- El mejor método es usar pinzas finas o un extractor de garrapatas . Sujete la garrapata lo más cerca posible de la piel y tire suavemente hacia arriba sin girarla ni apretarla. El movimiento debe ser lento y constante, como si se tratara de extraer una astilla.
- Una vez extraída la garrapata, simplemente limpie la zona con agua y jabón y, a continuación, aplique un antiséptico.
Un consejo útil: anote la fecha de la inyección en algún lugar. Esto puede ser útil si se produce algún cambio inusual en las semanas siguientes.
Errores que se deben evitar a toda costa
En Internet circulan muchos consejos, y algunos, como los que dan las abuelas, son mejores que otros.
Por ejemplo, no debería:
- Aplicar aceite, vaselina o barniz.
- Acércate a una fuente de calor.
- Aplasta la garrapata con los dedos.
- Tirar bruscamente
Estos métodos pueden empeorar la situación o dificultar la extracción. La regla es simple: retire la garrapata mecánicamente, con cuidado y sin utilizar ningún producto.
Cómo eliminar una garrapata de forma segura

Una vez extraída la garrapata, no debe desecharse descuidadamente ni aplastarse con las manos desnudas.
La forma más sencilla es colocarlo en un pañuelo de papel, cinta adhesiva o una bolsita sellada antes de tirarlo. Algunas personas prefieren guardarlo en un recipiente pequeño sellado durante unos días, como medida de precaución.
La clave está en evitar cualquier contacto directo con los dedos.
Recuerda revisar también a las mascotas.
Los perros y los gatos suelen ser las primeras víctimas de las garrapatas, especialmente si salen al exterior con regularidad. A las garrapatas les gusta especialmente esconderse:
- detrás de las orejas
- bajo las patas
- entre los dedos
- a la altura del cuello
- en zonas de pelaje denso
Una revisión rápida después de un paseo puede prevenir muchos problemas. Basta con usar un peine de dientes finos o simplemente los dedos para comprobarlo.
Señales a tener en cuenta después de una picadura