que significaba que el peróxido seguía disolviendo el cerumen.
Conforme avanzaba el día, noté una leve mejoría en la claridad de mi audición. Este pequeño cambio me animó a continuar el experimento durante el tercer día.
Tercer día: Resultados finales
Al tercer día, la sensación de burbujeo disminuyó. Esto podría significar que quedaba menos cerumen para reaccionar con la solución.
Tras la última aplicación, sentí los oídos más despejados y cómodos. La mejoría no fue espectacular, pero sí lo suficientemente perceptible como para sugerir algún beneficio si se usa con cuidado.
Beneficios que he notado
El beneficio más constante durante los tres días fue una audición más clara, probablemente debido a que el cerumen se ablandó o se redujo. También experimenté una leve sensación de comodidad en el conducto auditivo después de cada uso.
Dicho esto, los resultados pueden variar mucho dependiendo de la salud del oído de cada persona y de la cantidad de cerumen presente.
Efectos secundarios y molestias

Experimenté efectos secundarios leves, principalmente una sensación de cosquilleo y una leve molestia pasajera justo después de aplicarme las gotas. Estos efectos desaparecieron rápidamente.
Aunque yo no experimenté irritación, otras personas sí podrían, especialmente aquellas con piel sensible o problemas de oído. El peróxido de hidrógeno puede causar irritación si se usa incorrectamente o en exceso.