Usé 5 gotas de peróxido de hidrógeno al 3% en cada oído una vez al día. Tres días después, esto fue lo que sucedió.

¿Por qué la gente se pone peróxido de hidrógeno en los oídos?

La mayoría de las personas recurren al peróxido de hidrógeno para eliminar la acumulación de cerumen. Si bien el cerumen desempeña un papel importante en la protección y lubricación del conducto auditivo, un exceso puede causar molestias, disminución de la audición o incluso infecciones.

Algunos creen que el peróxido de hidrógeno puede aliviar la picazón o ayudar con infecciones leves de oído. Estas afirmaciones deben tomarse con precaución, ya que un uso incorrecto puede irritar el conducto auditivo o empeorar problemas preexistentes.

El método viral: cinco gotas al día.

Los consejos en línea suelen recomendar el uso de cinco gotas de peróxido de hidrógeno al 3% en cada oído una vez al día. El proceso generalmente consiste en inclinar la cabeza, aplicar las gotas, dejarlas actuar durante unos minutos y luego permitir que el líquido drene.

Quienes prefieren este método afirman que la efervescencia ayuda a disolver la cera a la vez que produce una sensación relajante. A pesar de su popularidad, es importante recordar que no todos los oídos reaccionan de la misma manera.