Los estudios indican que las personas que se han sometido a una extirpación de la vesícula biliar tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de colon que la población general. Por lo tanto, la extirpación de la vesícula biliar solo debe considerarse cuando sea absolutamente necesaria para prevenir la pérdida de sus funciones protectoras y reducir el riesgo de cáncer de colon.
3. Cálculos en el conducto biliar común:
Una vez extirpada la vesícula biliar, el conducto biliar común asume su función. Sin embargo, al no contar con la vesícula biliar para almacenar la bilis, aumenta la presión sobre el conducto biliar común, lo que provoca una dilatación compensatoria. Este estancamiento prolongado de la bilis incrementa el riesgo de formación de cálculos biliares.
Dieta recomendada después de la extirpación de la vesícula biliar
: 1. Alimentos de fácil digestión.
Tras la cirugía, las funciones del hígado, la vesícula biliar y el sistema digestivo pueden verse afectadas temporalmente, lo que dificulta la absorción de nutrientes. Se recomienda a los pacientes optar por alimentos líquidos o semilíquidos, como almidón de raíz de loto o flan de huevo, que aportan energía y facilitan la digestión.
2. Alimentos proteicos de alta calidad
Las proteínas son esenciales para las funciones corporales y la cicatrización de heridas. El consumo de proteínas de alta calidad favorece la recuperación postoperatoria. Algunas fuentes adecuadas son los huevos, la leche, el pescado, la carne de res y los camarones.