Una relación sana se basa en la claridad, no en la intriga.
Si uno de los miembros de la pareja siente la necesidad de poner a prueba al otro antes de comprometerse, puede significar que aún no está preparado para una relación seria.
Sí, esta noche concluyeron siete años de historia.
Pero también marcó el comienzo de una conclusión crucial: es mejor estar solo que vivir en constante duda.
Porque el amor basado en el respeto no se esconde tras los gastos compartidos. Simplemente se revela incondicionalmente.