Silla 3 – El que nunca se va porque eres tú
(La silla sencilla)
La persona que permanece contigo para siempre eres tú mismo.
Confiaste en las personas equivocadas.
Diste demasiado.
Esperaste a alguien que nunca regresó.
Y un día te diste cuenta:
Nadie te entiende mejor que tú.
Nadie te protege mejor que tú.
Ya no tienes miedo a estar solo.
Prefieres la paz a la compañía equivocada.
Quédate contigo mismo, y eso es suficiente.