5 colores que debes evitar después de los 50: pueden apagar tu brillo.

Con el paso de los años, a veces notamos que los tonos que antes nos sentaban de maravilla de repente parecen apagar nuestra luminosidad. No hay de qué preocuparse: cada color refleja una luz diferente en el rostro. Cuando el tono elegido carece de suavidad o calidez, puede crear un contraste demasiado marcado o, por el contrario, aplanar nuestros rasgos. De ahí la impresión de lucir cansados.

¿La buena noticia? Ajustando ligeramente tu paleta de colores, puedes conseguir al instante una tez más fresca, como después de un paseo por la orilla del mar.

Negro: una apuesta segura… pero no siempre estratégica.

Nos encanta: estiliza la figura, realza cualquier atuendo y simplifica nuestras mañanas ajetreadas. Sin embargo, cerca del rostro, el negro puede acentuar las sombras naturales y hacer que los rasgos parezcan más duros. Si de verdad te encanta este color —¡y lo entendemos!—, opta por usarlo en la parte inferior del cuerpo o suaviza su intensidad con una bufanda brillante, joyas de colores claros o un maquillaje discreto.

Azul marino demasiado oscuro: cuando la elegancia carece de brillo.