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Flavonoides y aceites esenciales: que refuerzan la respuesta inmunológica y ayudan a proteger las células del estrés oxidativo.
Estos componentes son los que le confieren al aceite de orégano su capacidad para combatir microorganismos y apoyar al sistema inmunológico.
Beneficios principales
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Combate de parásitos intestinales
El aceite de orégano es conocido por su efecto sobre parásitos como Giardia lamblia, responsables de la giardiasis, y otros protozoos que afectan el tracto digestivo. Los estudios indican que sus compuestos activos pueden alterar la membrana celular de estos parásitos, impidiendo su reproducción y facilitando su eliminación del organismo. -
Apoyo contra infecciones del tracto urinario y la vejiga
Las infecciones urinarias son causadas con frecuencia por bacterias como Escherichia coli. El aceite de orégano posee propiedades antibacterianas naturales que ayudan a reducir la carga bacteriana y pueden complementar los tratamientos tradicionales, siempre bajo supervisión médica. Su acción antiinflamatoria también contribuye a aliviar síntomas como ardor y molestias al orinar. -
Acción antiviral contra herpes y virus de la gripe
Algunos estudios han mostrado que el aceite de orégano puede interferir con la replicación de ciertos virus, incluyendo los del herpes y virus respiratorios como la influenza. Aunque no sustituye tratamientos médicos convencionales, puede reforzar la respuesta del sistema inmunológico y reducir la duración o intensidad de los síntomas.